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12 de agosto de 2026·5 min de lectura

Qué preparar antes de empezar una web: la lista que ahorra dos semanas

Una web rara vez se retrasa por motivos técnicos. Se retrasa porque llevamos tres semanas esperando las descripciones de los servicios, las fotos del equipo o la contraseña de un dominio que registró alguien que ya no trabaja en la empresa. Esta lista es todo lo que voy a pedir al empezar de todos modos: si lo reúnes antes, el proyecto simplemente se acorta.

Autor: Bartosz Gonta

Foto: https://kaboompics.com/ / Pexels

1. Los textos, el cuello de botella habitual

El texto es la única parte del proyecto que nadie puede escribir por ti sin conocer tu negocio. Conviene tener preparado:

  • una descripción de cada servicio que quieras vender, de dos o tres párrafos,
  • una nota breve sobre la empresa y sobre la persona con la que tratará el cliente,
  • las respuestas a las preguntas que más te hacen (eso es una sección de preguntas frecuentes lista y contenido SEO gratis),
  • precios u horquillas, si quieres mostrarlos.

No hace falta que sean textos de marketing pulidos. Frases en bruto con tus palabras son mejor material que un texto suave que no dice nada concreto.

2. Fotos y logotipo, en original

El problema no suele ser la falta de fotos, sino fotos descargadas de Facebook o enviadas por mensajería: comprimidas hasta lo irreconocible e inservibles en una pantalla grande.

Hacen falta los archivos originales: fotos directas de la cámara o del móvil y el logotipo en vectorial (SVG, AI, EPS). Un logotipo en PNG con fondo solo sirve en un sitio y sobre un color.

Las fotos de banco superan a unas fotos propias malas, pero pierden frente a unas buenas. En las webs de negocios locales, una foto real del equipo y del local genera más confianza que todo el resto del diseño junto.

3. Los accesos: compruébalos antes de necesitarlos

Este es el punto capaz de bloquear una publicación el último día. Conviene aclarar de antemano quién tiene acceso a:

  • el panel del dominio (el registrador, no el hosting: suelen ser dos empresas distintas),
  • el hosting de la web actual, si existe alguna,
  • el correo del dominio,
  • la ficha de Google Business Profile,
  • las cuentas de analítica y publicidad, si las llevaba una agencia.

Si alguno de esos accesos está en la cuenta personal de un antiguo empleado o de la agencia anterior, recuperarlo puede llevar más tiempo que construir la web.

4. Una sola persona que decide y una lista de referencias

El proyecto avanza más rápido cuando una sola persona recoge y transmite los comentarios. Tres personas enviando correcciones contradictorias no es un problema de organización: duplica el plazo.

También ayudan tres o cuatro webs que te gusten, con una frase de por qué, y una que no te guste. Esta última suele ser más útil que todas las demás: acota la dirección más rápido que una larga conversación sobre estilo.

5. Qué debe ocurrir cuando alguien entra en la web

La pregunta parece obvia y sin embargo define la estructura entera del sitio. ¿Una llamada? ¿Un formulario? ¿Una reserva? ¿Un pedido? Cada respuesta da una página de inicio distinta.

Define también cómo medirás el éxito a los tres meses: en consultas, llamadas o reservas. Sin eso, la única medida que queda es «me gusta», mal criterio para una herramienta de venta.

¿Ya tienes casi toda la lista? Cuéntame brevemente a qué te dedicas y qué debe conseguir la web: te envío un presupuesto gratuito en 48 horas.

¿Tienes un proyecto en mente? Descríbelo brevemente — respondo personalmente, normalmente en 24 horas.

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